BUSCADOR
  Portada | Clasificados | Foros | Ediciones anteriores | Archivo | Suscripciones | Portadas PDF | Titulares por e-mail | Contáctenos
Panamá, domingo 18 de marzo de 2007
 

HAY QUE EXIGIR CANCELACIÓN.

Lo que Estados Unidos nos debe

821994Betty Brannan Jaén

Washington, DC. -Cuando Martín fue a la Casa Blanca en febrero, yo había preparado una pregunta para él y otra para su contraparte estadounidense (George W. Bush), porque se me había dicho que los dos presidentes tomarían algunas preguntas después de su reunión, cosa que no ocurrió. Otro día escribiré de lo que le iba a preguntar a Martín, pero mi pregunta para Bush era ésta:

"Cuando usted envíe el tratado de libre comercio con Panamá al Congreso para su aprobación, ¿considera usted que uno de los factores a su favor debe ser que la ayuda posinvasión que Panamá recibió de Estados Unidos fue una fracción minúscula de la ayuda que Estados Unidos ha dado a Irak?".

Nadie --ni siquiera el congresista más arrogantemente unilateralista-- disputa hoy que al invadir un país extranjero, Estados Unidos incurre responsabilidades hacia el pueblo invadido, por lo que es perfectamente válido que los panameños pidamos revisar la cuenta que Washington tiene pendiente con nosotros. La invasión de Panamá fue bastante indolora para los norteamericanos, comparada a la catástrofe en Irak, pero no así para los panameños -no solamente por los muertos y la destrucción, sino también porque ese acto era la culminación de 20 años de apoyo estadounidense a la dictadura. Ya nadie se acuerda de eso en Washington y entiendo que el gobierno de Torrijos jamás lo menciona (el de Moscoso tampoco).

Pero los que no somos parte de esa conspiración de silencio, sí tenemos razones para mencionarlo, porque la invasión de Irak ha puesto de relieve que Washington incumplió sus responsabilidades hacia Panamá. En Irak, Estados Unidos está pagando indemnización por las víctimas civiles de sus fuerzas, cosa que en Panamá rehusó hacer. En Irak, Estados Unidos está gastando miles de millones de dólares para reconstruir instalaciones destruidas por la invasión, cosa que en Panamá rehusó hacer. En Irak, la ayuda estadounidense ya va por las decenas de miles de millones y sigue para arriba, mientras en Panamá, el Presidente estadounidense de entonces -Bush padre- prometió inicialmente un paquete de mil millones (¡uno!) que ni siquiera fue desembolsado totalmente.

¿Tiene Bush hijo una responsabilidad por la deuda que nos dejó su padre? Yo creo que sí, porque Washington debe justicia a todas las víctimas de sus invasiones (no favoritismo hacia un país u otro), y también porque Panamá es un success story (comparado con Irak) que, paradójicamente, Washington quiere castigar en vez de premiar. El presupuesto estadounidense que Bush ha propuesto para 2008 nos cortará la ayuda a prácticamente nada (cero para desarrollo democrático y social, un milloncito para antinarcóticos y adiestramiento militar) y un funcionario estadounidense me justificó el recorte diciendo que "Panamá es un país que ya puede financiar su propio desarrollo". El funcionario agregó que ciertos programas de desarrollo continuarán por lo menos un año más con fondos que sobraron del presupuesto de 2007 y que Estados Unidos desembolsa unos 30 millones de dólares anualmente en programas de cooperación (como el Cuerpo de Paz) que no aparecen formalmente en las cifras de ayuda internacional.

Sin embargo, el funcionario también subrayó que en este momento de grandes dificultades para Washington, al gobierno de Bush no se le ha escapado que Panamá está mostrando un crecimiento impresionante y que se está preparando a financiar una obra de 5 mil millones de dólares. "Panamá tiene sus propios recursos", afirmó.

Mientras tanto, el gobierno de Bush acaba de hacer que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) le cancele miles de millones en deuda a cinco países americanos (Bolivia, Guyana, Haití, Honduras y Nicaragua) y está presionando para cancelarle la deuda a Irak, pero Washington rehusó hacer lo mismo por Panamá después de la invasión. Esa posición era inmoral, por razones que luego explicó Shirin Ebadi, premio Nobel de la paz: "Prestarle dinero a tiranos es fortalecerlos y hacerse cómplice de sus atropellos... Prestarle dinero a un dictador es esclavizar a su pueblo, quien deberá pagar ese dinero -con intereses- cuando el dictador se haya ido". La comunidad internacional ahora reconoce que esas deudas son "odiosas", pero a los panameños se nos obligó pagar las deudas de la dictadura, y todavía estamos pagando.

Por todo lo anterior, Washington tiene una cuenta pendiente con nosotros y no es tarde para que exijamos su cancelación. Tendremos que discutir entre nosotros si la aprobación del TLC es parte de lo que buscamos, pero no hay duda de que Washington nos debe al menos eso.

La autora es corresponsal de La Prensa



© 2007. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
 
 
 
© 2007. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
Advertencia: Todo el contenido de www.prensa.com pertenece a Corporación La Prensa S.A. Razón por la cual, el material publicado no se puede reproducir, copiar o transmitir sin previa autorización por escrito de Corporación La Prensa S.A.
Le agradecemos su cooperación y sugerencias a internet@prensa.com y Servicio al Cliente.
En caso de necesitar mayor información accese a nuestra biblioteca digital o llámenos al 222-1222.
Corporación La Prensa: (507)222-1222
Apartado 0819-05620 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá