Enfoque gerencial
Olvide el príncipe azul: invierta
822004Joan Oleck
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OPINIÓN. Cuando Liz Perle tenía 42 años, siguió a su marido y su nuevo trabajo a Singapur. Cinco semanas más tarde, él declaró que su matrimonio había terminado. "Por favor regresa a casa", le dijo su esposo. En el aeropuerto, el esposo de Perle le dio mil 500 dólares en efectivo. Ella y su hijo de cuatro años volaron de vuelta a San Francisco donde los dos se quedaron con amigos mientras que Perle luchaba contra un "profundo sentimiento de abandono" porque su esposo le había "robado su apoyo financiero".
Así empieza Money, a Memoir ("Dinero, una Memoria", Henry Holt, 269 páginas, 23 dólares), uno de dos nuevos libros útiles sobre el tema de cómo las mujeres toman –o eluden – las decisiones financieras. Perle, anteriormente una responsable editorial de libros, dice que el dinero es "el gran territorio no explorado" para las mujeres: "le hemos dado una autoridad única de hacernos sentir seguras y salvas.
Nos torcemos en formas imposibles para complacer y mantenernos apegadas a la gente y las instituciones que lo reparten". Ella usa su propia historia de supervivencia para explorar la tendencia de las mujeres de equiparar al dinero, usualmente de un hombre, con la felicidad. Esa dependencia es ilustrada en las fantasías colegiales de la llegada de un príncipe azul (cargado con bolsas de dinero) y el desconsuelo cuando él se comporta, pues, como menos que un príncipe. Michelle Singletary, en contraste, ofrece a las mujeres un manual utilitario en Your Money and Your Man ("Tu dinero y Tu Hombre", Random House, 275 páginas, 19.95 dólares), presentando iniciativas financieras prácticas para cada etapa de la vida. Una mujer soltera, dice, debe convencerse de que "un hombre no es ningún plan" en cuanto a finanzas.
Ella debe comprar su casa antes de que se aparezca el Sr. Indicado. Debe ahorrar para el retiro, invertir, establecer un fideicomiso y comprar seguro. Singletary es la autora de la columna de finanzas "El Color del Dinero" del Washington Post. Ella ofrece sus mejores consejos en relación a temas como "salir en citas con sentido de los dólares". (Nota: no prestes mucha atención a lo que te compra tu novio). Pero reserva su pasión más ferviente para las riñas matrimoniales sobre el dinero. Demasiadas parejas son obsesivas con los hábitos de gasto de sus cónyuges y muchos siguen pensando como solteros después de casarse, diciendo, "es mi dinero. Es mi deuda. Es mi casa. Mis activos", dice Singletary.
"Por supuesto que están peleando. Están escudriñándose cada centavo directo hacia el divorcio". Your Money and Your Man es el libro que usted le debe regalar a una hija que se prepara para ir a la universidad. Combina consejos prácticos y directos con un listado de referencias. Pero Singletary pierde credibilidad cuando regaña a las parejas por vivir juntos antes de casarse, mantener cuentas bancarias separadas, y hasta firmar acuerdos prematrimoniales. "Un acuerdo prematrimonial es un plan para fracasar".
Quizás. Pero le permite a mujeres como Perle dormir en las noches. Cuando ella conoció a su segundo Sr. Indicado, Perle se rehusó a cometer el mismo error de dejar a su esposo controlar sus finanzas. Money, a Memoir es cautivador, especialmente cuando Perle cuenta cómo regreso a casa y recordó que tenía ocho mil dólares en una cuenta propia de ahorros.
Aquí estaba el dinero escondido que su abuela siempre le recomendó que tuviera guardado "debajo del colchón". "No era dinero para jubilarse, pero en todo caso, era mío", recuerda Perle. "De pronto podía tomar decisiones independientes nuevamente". También estaba encaminada a tomar responsabilidad de sus propias finanzas y deshacerse de esa "doncella interna" que había aplacado a cada jefe y novio con dinero y poder. Aunque el ex esposo de Perle no la dejó a ella y a su hijo completamente en la calle, ella finalmente se dio cuenta que podría haber suavizado el divorcio si se hubiera involucrado más en las decisiones financieras.
Para dejar claro este punto, ella recuerda que una mujer soltera en Estados Unidos tiene mayor probabilidad de declararse en bancarrota que un hombre divorciado o una mujer u hombre mayor. No es sorprendente pues, que quería un acuerdo prematrimonial la segunda vez. Para todos los consejos financieros que ofrecen autores como Singletary, el tema real seguirá siendo la relación de las mujeres con el dinero.
Debemos entender más que la diferencia entre conceptos financieros como fondos de inversión y cuentas de retiro. Tenemos que entender que el dinero no hace la felicidad.
La autora es reseñadora para Bloomberg News.
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