| ADVERTENCIA .
Estrategias peligrosas
Carlos M . Arango Jr.
La Corte Suprema de Justicia por medio de varios magistrados insiste, y me atrevo a vaticinar que seguirá insistiendo, en cubrir a sus benefactores quienes en algún momento les dieron el nombramiento más distinguido del sistema judicial panameño a cambio de su protección, como ha quedado confirmado públicamente una vez más en días recientes .
No nos detengamos en muchos y complicados análisis. Se trata, a mi juicio, de un asunto que aunque sencillo de explicar no deja de provocar una reacción de repudio hostil -que va creciendo peligrosamente- en la ciudadanía por desvergonzado e inmoral. Se trata de una alianza estratégica momentánea por conveniencia mutua, donde tú pones los tuyos, yo pongo los míos y así nos salvamos juntos .
En el fondo lo que hay es un entendimiento de esos que acostumbran a hacer los políticos sin el más liviano barniz de vergüenza en su ser, para proteger sus ambiciones presidencialistas de cara al futuro, el cual se hace más atractivo dadas las perspectivas de un mejoramiento económico considerable, lo que por supuesto hará muy rentable la inversión política, ya que habrá disponibilidad de cuantiosos recursos para hacer gala de sus conocidas habilidades.
Hubiera sido una oportunidad estelar para afianzar el liderazgo del señor Presidente, si hubiese permitido que se desencadenara la repulsa ciudadana que se comenzó a calentar cuando se exigió la renuncia de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, sin tener que violentar el orden constitucional. En cambio, optó por no facilitar la crisis nombrando una comisión para que nada suceda, como en efecto ocurrirá . Soy de opinión que postergar la crisis no la resuelve. Por el contario, le puede salir al paso en el momento menos oportuno.
Pareciera que pronto se presentarán a la Asamblea de Diputados las reformas a la ley de la Caja de Seguro Social, para cuando no se harán esperar los disturbios en las calles, que los líderes sindicales radicales está abiertamente preparando, según sus propias declaraciones de guerra, incluyendo visitas a Cuba, con una excusa casual -para salir del paso- cuando lo que nos imaginamos es que están coordinando acciones con el eje La Habana - Caracas. No estoy muy lejos de la verdad de fondo, cuando es ahora que se celebra en Panamá el Congreso Bolivariano de los Pueblos ¿Coincidencia ?
Cuando al descontento de algunos sectores populares por las reformas referidas le añadimos el detonante de la repulsa general a la Corte Suprema de Justicia y nada me extrañaría que los vinculen intencionalmente la explosión puede poner en peligro el orden constitucional, que es lo que los radicales verdaderamente buscan.
Pareciera que en la variedad de escenarios posibles analizados por el señor Presidente y sus asesores no han registrado la lección de lo que ocurrió en el Ecuador, donde justamente el rechazo a una Corte corrupta junto con otros factores fueron los detonantes de la crisis reciente que todos en América lamentamos. Ciertamente los casos de nuestros dos países no son exactamente iguales, pero sí existe la coincidencia de detonantes, que es donde veo el peligro.
Puedo estar equivocado y francamente deseo estarlo. No quisiera escribir otro artículo con el título: ¡ Se lo dije ! . Señor Presidente, la Corte Suprema de Justicia confirma cada día que pasa que la justicia en Panamá está podrida . Esto le hace un daño terrible al desarrollo de Panamá que usted afanosamente está tratando de lograr, pero, además, se le puede convertir en un peligro real para salvaguardar el sistema democrático que lo eligió a usted, con lo cual perderemos todos .
El autor es jubilado
Además en opinión
• Estrategias peligrosas: Carlos M . Arango Jr. • Bosque frente a urbanismo: Rina Stella Barba • ¿Qué es democracia?: Maribel Cuervo de Paredes • Cristales rotos: Estela E. Schwartz • ¿Salud igual para todos?: Ricardo Beteta
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