Panamá, martes 3 de mayo de 2005
 
SECCIONES
  Portada
  Hoy por hoy
  La Ciudad
  Nacionales
  Deportes
  Opinión
  Mundo
  Negocios
  Defensor del lector
  Vivir +
  Reseña
  Sociales
  Horóscopo
  SUPLEMENTOS
  Ellas Virtual
  Martes Financiero
  Aprendo Web
  R. Empresarial
  SERVICIOS
  Titulares por email
  Directorio de email
  Reportajes
  Columnistas
  TIEMPO LIBRE
  Turismo
  De interés
  Cine
  De noche
  Restaurantes
  Recetario
  SEPARATAS
  Pulso de la Nación
  AYUDA
  Guía del sitio
  Tarifas
  ¿Quiénes somos?
  Contáctenos
  VISITA
  Defensoría del pueblo
   

 

POLÍTICA

Perspectiva
El codo de China en Japón

H.D.S. Greenway

Mientras escribo, estoy viendo un grabado japonés realizado en la forma estilizada de hace cien años. Representa una batalla naval de la guerra sino-japonesa de 1894 a 1895, en la que un buque de guerra actualizado con una bandera del sol naciente que ondea y con marineros elegantes vistiendo uniformes estilo occidental, está demoliendo una embarcación china de guerra obsoleta y destartalada. Multitudes de desventurados chinos de la dinastía manchú, con colas de caballo, saltan al mar oriental.

La guerra estableció la primacía de Japón en el lejano oriente, sacó a Corea de la órbita china, abrió los puertos chinos a Japón, y su resultado fue la cesión de Taiwan. Sólo fue el preludio de una humillación mayor para China en el siglo XX que culminó en la ocupación japonesa de China entre 1931 y 1945, con todos los horrores que siguieron.

La Segunda Guerra Mundial vio la destrucción de Japón, pero su pueblo dinámico y disciplinado volvió a levantarse con rapidez para hacer de Japón la potencia económica dominante en la región, mientras que China se resguardó en las tiranías y la pobreza autoinducida del maoísmo.

A China le ha llevado 100 años desafiar una vez más a Japón. La rápida industrialización de China está succionando las mercancías del mundo a un ritmo cada vez mayor. Los embarques mundiales apenas pueden seguir el paso de los pedidos de China.

"Esto, tanto como cualquier otra cosa, define estos tiempos en la economía mundial", Peter Goodman, el hombre en Shanghai de The Washington Post, escribe: "El mundo necesita más cargueros porque el crecimiento de China está comprometiendo gran parte de la flotilla. Sin embargo, los astilleros no pueden obtener el acero que necesitan porque no hay suficientes barcos para movilizar el mineral a las plantas acereras".

Una quinta parte del aluminio del mundo, una cuarta parte de su cobre, una tercera parte de su acero y la mitad de su producción cementera son para alimentar el crecimiento de China, y China ahora es el segundo mayor importador de petróleo después de Estados Unidos. ¿Realmente sorprende que este adolescente engreído en el mundo capitalista acose el viejo orden de Japón?

No obstante, lo sorprendente es que China permitiera e incluso alentara las manifestaciones, cercanas al disturbio, contra Japón en las ciudades chinas que provocaron que las relaciones entre los países se tensaran de nuevo durante una buena parte de abril. Ambas partes tienen mucho que perder. Hace poco, China reemplazó a Estados Unidos como el mayor socio comercial de Japón, y éste tiene 28 mil compañías en China que emplean a un millón de chinos.

La excusa fue que los japoneses nunca se habían disculpado como se debe por las atrocidades cometidas durante la Segunda Guerra Mundial, que los libros de texto japoneses sólo encubren los hechos, y que los políticos japoneses asisten con regularidad al templo Yasukuni, en Tokio, dedicado a los muertos en la guerra, que también honra a criminales de guerra condenados. Quizá los líderes chinos pensaron que rascar el pasado podría servir para el futuro, ya que Beijing no desea ver que Japón tenga éxito en su campaña para convertirse en uno de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Sin embargo, una razón más profunda es que China se ha inclinado demasiado a convertirse en el macho dominante de la manada del Pacífico, y busca corregir la pérdida de estatus por las humillaciones que siguieron a sus derrotas del siglo pasado.

Ambas partes actuaron para calmar las tensiones.

NYTNS

Además en mundo

Perspectiva: Pluralismo religioso para una era pluralista
Perspectiva: Al servicio de los fuertes
Perspectiva: El codo de China en Japón
Preocupación mundial por Corea del Norte
Agresores sexuales, seguidos vía satélite
Protestan por alzas en el transporte
Se retira juez que procesó a Pinochet
José Miguel Insulza busca consenso dentro de la OEA
Cada día 689 personas son desplazadas
Es peligroso ser periodista
Mueren guerrilleros de las FARC y ELN
‘El Quijote’, el más vendido en la feria del libro
Se acabó el debate entre López Obrador y Vicente Fox
Maduro no dejará de volar: hoy viaja a Brasil
No quieren que Bolaños renuncie
Hijos de Sahagún no son corrputos
Neptune sigue en Haití, no fue a EU
Los ‘Sin Tierra’ inician marcha
La soldado Lynndie England se declara culpable
Italia emite su informe sobre el caso Calipari
Habló la enfermera de Hitler
Francia en alerta por atentado terrorista
Déficit en Dinamarca por boda real
Encuentran momia ‘hermosa’
Aluvión dejó al menos 134 muertos
Como protesta, renunció ministro israelí




Corporación La Prensa TEL (507)222-1222
La Prensa Web TEL 323-7292 / 323-7338
Apartado 6-4586 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá
 

 
 
  BUSCADOR
 
Google
Web
prensa.com

 

 



Derechos reservados. Corporación La Prensa.