Panamá, domingo 10 de abril de 2005
 
SECCIONES
  Portada
  Hoy por hoy
  Nacionales
  Deportes
  Opinión
  Mundo
  Negocios
  Vivir +
  Reseña
  Sociales
  Horóscopo
  Mosaico
  SUPLEMENTOS
  Ellas Virtual
  Martes Financiero
  Aprendo Web
  R. Empresarial
  SERVICIOS
  Titulares por email
  Directorio de email
  Reportajes
  Columnistas
  TIEMPO LIBRE
  Turismo
  De interés
  Cine
  De noche
  Restaurantes
  Recetario
  SEPARATAS
  Pulso de la Nación
  AYUDA
  Guía del sitio
  Tarifas
  ¿Quiénes somos?
  Contáctenos
  VISITA
  Defensoría del pueblo
   

 

Peligro.

La muerte de Inocentes

Basilio Chong Gómez

Nada causa mas dolor y desesperanza que la muerte de un hijo (a); de ese trauma nunca se recupera nadie. En Bocas del Toro, donde resido tenemos el índice más alto de mortalidad infantil del país.

Son tantos los niños que mueren que me produce una gran tristeza ver como son cargados los pequeños féretros en los hombros de sus padres o, peor aún, son abandonados en la morgue y enterrados en fosas comunes. la gente de Changuinola, sin distinción de edad o etnia muere de tuberculosis, leucemia, anemias, cáncer, tumores en la cabeza, diarrea y enfermedades respiratorias.

Toda la vida en Changuinola gira en torno a la actividad bananera, que tiene ya más de cien años de explotación. Desde tiempos inmemoriales se utilizan pesticidas para controlar las enfermedades del banano. los que llegan a Changuinola por primera vez dicen que el ambiente tiene un color distinto al resto del país; allí el agua tiene olor, color y sabor. Toda el agua que se consume, ya sea para tomar, lavar, cocinar etc, está contaminada con residuos de heces humanas, pesticidas y otros químicos. A alguien de este gobierno se le ha ocurrido incentivar con un subsidio de 2 mil balboas, a quienes adquieran viviendas que se construirán sobre lo que ahora está cultivado de banano.

La gente adulta de Changuinola no tiene conciencia de lo dañino que son los para la salud los plaguicidas que diariamente se riegan por avión ni el peligro de consumir el agua contaminada.

Los niños (as) tienen derechos pero ningún niño (a) de Panamá escoge donde va a residir. Sus padres, por la donación "generosa" de un subsidio para vivienda que el gobierno ha prometido, los están condenando a una muerte prematura.

En el futuro el estado panameño podrá ser demandado por promover un lugar insalubre para vivir.

Sin niños no puede construirse una patria nueva ni un buen futuro. No lo olvide señor presidente.

El autor es abogado


Además en opinión

La politización del tema seguro social
Editoriales, opiniones y noticias
OEA elige a su nuevo líder: Betty Brannan Jaén
El crimen en Panamá: Graham McBain
La muerte de Inocentes: Basilio Chong Gómez




Corporación La Prensa TEL (507)222-1222
La Prensa Web TEL 323-7292 / 323-7338
Apartado 6-4586 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá
 

 
 
  BUSCADOR
 
Google
Web
prensa.com







Derechos reservados. Corporación La Prensa.