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Albert Einstein pertenece al selecto grupo de hombres que cambiaron al mundo con sus ideas científicas. Su influencia es igual o superior a la contribución de Tolomeo, Copérnico y Galileo. 
 
DANIEL DOMINGUEZ 
ddomingu@prensa.com 
 

Istmo. En 1931, Einstein y su esposa Elsa parason por Panamá rumbo a California.

Música. Einstein era un aficionado al violín como lo muestra esta imagen de agosto de 1944.

Importancia. El afamado físico fue considerado por la revista "Time" como la figura del siglo XX.

Con su informalidad y sus métodos poco ortodoxos, Albert Einstein creó la imagen del científico loco y distraído, es decir, libre de ataduras y convencionalismos.

No le gustaba la popularidad al sabio cuyo rostro aparecía en carteles antimilitaristas y que era considerado el más grande científico de la Era Moderna. El hombre que siempre se alejó del poder rechazó ser presidente de un país. Aunque fue un estudiante poco sobresaliente, sus ideas revolucionaron la física y la vida cotidiana como pocos hombres lo han hecho en la historia de la humanidad.

Este mes se cumplen 50 años de su muerte, ocurrida en Princeton el 18 de abril de 1955, y 100 años de la publicación de su reconocida ley de la relatividad restringida.

Filósofo

De Einstein uno recuerda su fórmula “la energía es igual a la masa multiplicada por el cuadrado de la velocidad de la luz en el vacío”. Pero también era un humanista de alto calibre.

Por ejemplo, un día dijo que había dos cosas infinitas en la vida. El universo y la estupidez humana, aunque no estaba seguro de lo segundo.

El señor de los números comentó en otra ocasión que pobre de espíritu era la persona que no profesaba ningún tipo de creencia o magia.

Modestia y humildad

Hasta el estudiante que se está quedando en física sabe quién era ese hombre de melena larga y poblado bigote, que le gustaba usar ropa de colores similares para no perder tiempo en hacer combinaciones frente al espejo y que pocas veces usaba calcetines.

Einstein era una especie de San Francisco de Asís de las ciencias exactas. Irradiaba modestia, a pesar de que llegó a ser tan conocido como Charlie Chaplin.

Sobre el tema comentó: “Con la fama me he vuelto cada vez más estúpido, lo que es, desde luego, un fenómeno muy corriente. La desproporción entre lo que uno es y lo que los demás piensan resulta, sin embargo, demasiado grande”.

Era un tipo metódico. Salía de su casa puntualmente a las 10:30 a.m. En su oficina lo que sobraba en su entorno eran libros, hojas de papel, lápices, un violín y muchas ideas.

Einstein temía que el nazismo cubriera el mundo con su influencia de muerte y le horroriza la posibilidad de que la Segunda Guerra Mundial se inclinara a favor de Hitler.

Por eso, a pesar de ser un pacifista consagrado, llevó un peso muy grande en su alma, cuando le planteó al presidente Roosevelt los buenos resultados que alcanzaría la investigación atómica con el uranio para la fabricación de bombas. Esto le permitió la posterior fabricación de la bomba atómica, invento que devastó Hiroshima en 1945.

Los de izquierda exagerada acusaron a Einstein de instrumento del capitalismo y los de derecha radical lo definían como un bolchevique hipócrita.

Sin notas sobresalientes

Albert Einstein nació el 14 de marzo de 1879, en Ulm, Alemania. Cuando tenía un año su clan pasó a Munich, donde su padre Hermann administró una empresa de lámparas de arco, industria familiar que fracasaría en 1884 y por lo que se trasladarían a Milán. Su madre, Paulinee, era pianista.

De pequeño, pensaban que Albert tenía algún tipo de retardo porque habló a los tres años, a los nueve se comunicaba de forma entrecortada y era en extremo silencioso, pero era elocuente cuando componía piezas para piano y se le veía tarareándolas en cualquier momento o lugar.

Una de las mentes más brillantes que se hayan conocido, no consiguió terminar la secundaria, lo que explica por qué reprobó los exámenes para ingresar al Politécnico de Zurich, aunque al segundo intento lo consiguió. Su relación con sus profesores no fue la mejor y sus notas en términos generales no fueron muy sobresalientes.

A Einstein le estimulaba más ir por allí con un violín interpretando a Mozart o fumando una pipa en un café que andar de aplicado en un salón de clases. A pesar de su normal desempeño, terminó la carrera de Física a los 21 años.

Se nacionalizó suizo en 1901 el que en tres ocasiones seguidas perdió una plaza como docente por ser poco ortodoxo en su método de enseñanza.

Entre los alumnos no es que era un imán, pues más tarde, en 1908, a pesar de haber presentado la ley sobre la relatividad restringida en 1905, solo se matricularon cuatro muchachos en su clase de Teoría de la Radiación en la Universidad de Berna y al año siguiente solo se le matriculó uno.

Para 1909, estaba como docente ayudante en la Universidad de Zurich y no es hasta 1911 cuando pudo compartir con sus colegas de esta institución su teoría de la relatividad.

Se casó con Milena Maric, una matemática de origen servio. Tuvieron dos hijos, aunque terminaron separándose. Para 1919 contraería segundas nupcias con su prima Elsa, quien también venía de un anterior enlace y tenía dos hijos.

Tiempos variables

Para 1905, Einstein era un muchacho de 26 años de edad que laboraba en la oficina de patentes suiza como un técnico de tercera categoría, pero todo cambiaría con un par de tratados.

El 1 de julio de 1905 presentó su teoría sobre la relatividad restringida y las leyes de la física tradicional cambiaron para siempre.

Planteaba Einstein en su teoría que no hay movimiento ni tiempo absoluto en el universo, sino que varían según el sistema de referencia.

Einstein, que había trabajado en la teoría de la relatividad durante ocho años, que publicó en diciembre de ese mismo año.

El matemático David Hilbert lo acusó de plagio y no fue hasta 1997 cuando el genial científico fue declarado oficialmente inocente de esta acusación. Einstein y Hilbert mantenían correspondencia, y se sabe que el primero envió al segundo una copia de su artículo en el que exponía su teoría.

Años más tarde, en mayo de 1916, Einstein formula su ley de la relatividad general. En esta nueva contribución, partía del principio de la equivalencia, y explicó la equivalencia entre inercia y gravitación, y predijo la existencia de campos gravitatorios así como la curvatura del espacio-tiempo ligada a la materia que contiene el universo. Demostraba así la existencia de cuatro dimensiones: largo, ancho, alto y tiempo.

Sus teorías fueron demostradas posteriormente por medio de experimentos prácticos en el campo de la física atómica y la astronomía.

El Nobel de Física le llegó en 1921, aunque se le concedió más por su teoría sobre el efecto fotoeléctrico que por la de relatividad, que todavía no era aceptada del todo por la comunidad científica.

En 1933, huyó de la Alemania nazi durante el ascenso de Hitler al poder y ese año aceptó laborar en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton. Obtuvo la nacionalidad estadounidense en 1940 y en 1952 rechazó la presidencia del Estado de Israel.

Cerebro estudiado

Una vez muerto Einstein, se le extrajeron varios de sus órganos para analizarlos y luego fueron puestos de nuevo en su cuerpo para ser incinerado. Pero alguien dejó intencionalmente algo por fuera.

El patólogo Thomas Harvey decidió quedarse con su cerebro, que en palabras de Einstein, era su laboratorio. Por varios años Harvey residía oculto en Estados Unidos y sus avances eran más bien lentos.

Un documental reciente del National Geographic mostró cómo esa parte de Einstein está partida en 240 partes. Hasta ahora lo único que se ha podido comprobar es que su cerebro era más ancho de lo usual, que su peso era inferior al promedio y que su corteza cerebral era más fina que el de la mayoría de lo mortales.

A pesar de estos hallazgos, el porqué de la inteligencia de Albert Einstein sigue siendo un misterio por resolver. Quizás en un futuro no tan lejano conozcamos la razón de su genio.
 

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