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DIFERENDO. La frágil armonía entre la naturaleza, el derecho público y la propiedad privada.

La Barqueta, una playa disputada

Una exclusiva barriada contigua a la playa irrita a quienes antes tenían acceso libre a este balneario público.

Teófilo Rodríguez
ESPECIAL PARA LA PRENSA
nacionales@prensa.com
ESPECIAL PARA LA PRENSA/T. Rodríguez
El rótulo es elocuente. El acceso es restringido y hay vigilantes armados para quien pretenda desatender el aviso.

DAVID, Chiriquí.– La Barqueta es un paradisiaco balneario de 19 kilómetros de playa en el corregimiento de Guarumal, a orillas del golfo de Chiriquí. No es la única playa del distrito de Alanje, pero su cercanía a la ciudad de David la convierte en polo turístico y, a su vez, en la manzana de la discordia de este sector.

Desde que la familia Araúz Anguizola decidió construir el hotel Las Olas frente a la playa, moradores de las comunidades vecinas y autoridades locales iniciaron una lucha por rescatar la servidumbre del mar y por el área que luego se convirtió en el Refugio de Vida Silvestre La Barqueta (RVSLA).

A fines de 1995, los moradores de comunidades aledañas y personal de las fincas colindantes se enfrentaron a orillas del mar, provocando la intervención de la gobernación de la provincia. Tras negociar con las partes, la autoridad logró que algunos lugareños y la Junta Comunal de Guarumal conservaran un lote en el litoral.

La mano de obra y las divisas que generan la construcción de los proyectos residenciales e infraestructuras públicas para el Municipio de Alanje, cambiaron la percepción de la comunidad y de las autoridades. No obstante, muchos se resisten a aceptar que La Barqueta deje de ser un sitio público y ya no puedan visitarla.

El alcalde de Alanje, Carlos Justavino, denunció que la modificación de los linderos de este refugio natural atenta contra el sistema ecológico y los derechos de la ciudadanía sobre la playa y el mar.

"Esperamos que con la abolición del Decreto Ejecutivo 15 de 27 de febrero de 2003, el presidente Martín Torrijos repare el daño causado a la Nación para beneficiar a una sola familia", añadió Justavino.

El abogado de Las Olas y compañías derivadas, Enoch Rodríguez, destacó que la playa La Barqueta es un área publica, cuyo acceso nunca se ha prohibido, pero advirtió que las áreas colindantes son propiedad privada que deben ser respetadas.

Rodríguez destacó que todos los proyectos que se desarrollan al margen de playa La Barqueta cumplen con todas las normas técnicas y legales, tanto en materia ambiental como en lo relativo a impuestos.

Aunque los integrantes del Comité Ambiental de Alanje (CAA) reiteran que la servidumbre pública es de 200 metros tierra adentro, a partir del máximo nivel alcanzado por la marea alta, el director nacional de Catastro, Benjamín Colamarco, dejó claro que el área entre la servidumbre del mar y la de la costa suma una franja de 22 metros de extensión.

El representante del corregimiento cabecera de Alanje y actual presidente del Consejo Provincial de Chiriquí, Iván Rojas, aseguró que la mayoría de los ediles de este municipio apoyan los proyectos que actualmente se desarrollan en el sector de La Barqueta.

"El turismo y la construcción generan riqueza y principalmente empleos a los pobladores del sector. No se está violando la ley ni impidiendo el acceso a la playa", adujo Rojas.

Residencial ecológico

El Decreto Ejecutivo N° 15 de 27 de febrero de 2003 aumentó el área del refugio de vida silvestre respecto a las 5 mil 935 hectáreas que tenía al ser creado en agosto de 1994. Sin embargo, le cercenó aproximadamente 10 kilómetros de frente de playa que tenía. Es en este sitio en donde actualmente se desarrolla un proyecto habitacional. Ahora, el refugio natural cuenta con 6 mil 716 hectáreas, pero el manglar costero quedó aislado de la playa por una franja de tierra sobre la cual se desarrolla un exclusivo residencial.

Para el presidente del Comité Ambiental de Alanje, Teófilo Díaz, esta norma y sus consecuencias son una aberración que debe ser corregida por el actual gobierno.

PERFIL DE UNA ILEGALIDAD

  • IMPEDIMENTO: Los vecinos de Guarumal no tienen libre acceso a playa La Barqueta. El desarrollo de barriadas exclusivas lo impide.
  • CONFLICTO: La reducción del refugio natural también ha encendido los ánimos contra estos desarrollos.
  • SOLUCIÓN: La Dirección de Catastro opina que un nuevo decreto ejecutivo repararía el daño causado al patrimonio nacional.


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