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Cartas del lector
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Una buena y una mala
Frente a la entrada del Complejo
Hospitalario Arnulfo Arias Madrid, de la Caja de Seguro Social,
es común ver a varios busitos que se ubican allí para vender
algunos víveres, como una forma de ganarse la vida. Sin embargo,
a pesar de que ellos ofrecen un servicio, tienden a estacionarse
donde está marcado con líneas amarillas, y no solo eso, también
obstruyen el libre paso de otros vehículos. Además, causan
molestias a los pacientes que acuden al centro médico en sillas
de ruedas. |
Derecho de respuesta
31 de agosto del 2004
En el artículo titulado "La dama de Pedasí",
publicado en La Prensa el 31 de agosto del 2004, pudimos leer algunos
comentarios que se refieren a la vida personal de Mireya Moscoso.
Entre todo ese universo de comentarios sobre su
vida personal, surge uno que llamó particularmente nuestra
atención. Se refiere a supuestas palabras atribuidas a nuestro
padre, Gerardo Arias Linares (q.e.p.d.) en relación al testamento
hológrafo de Arnulfo Arias Madrid. Dicho artículo
manifiesta que nuestro padre afirmó en algún momento
de su vida lo siguiente: "yo conozco la letra de mi papá
y esa es su letra".
Nuestro padre fue una persona meritoria, pasiva y
profundamente moral. Jamás atizó en nosotros, sus
hijos, el fuego del rencor contra traiciones que el destino le había
deparado, no nos impulsó a la lucha ni al pleito encarnizado
en tribunales, no nos inspiró el odio desmedido por el desenvolvimiento
de circunstancias que llevaron bienes que naturalmente le correspondían
a manos de otras personas. Sin embargo, habiendo ya fallecido, sin
que pueda elevar su voz de protesta por afrentas como la que públicamente
se le hacen, al atribuirle palabras que nunca habría dicho,
nos corresponde a nosotros protestar en esa misma medida y en defensa
de su memoria y de su honor.
No haremos apreciaciones sobre un hecho que, habiéndose
ya ventilado en los tribunales de justicia, quedará archivado
en los oscuros y húmedos pasillos de los Archivos Nacionales,
donde tanta infamia e ignominia encuentran, a veces, su cruz final.
La memoria de nuestro padre, no obstante, no está olvidada
ni archivada, vive en nosotros y a través de nosotros siempre
se defenderá. Por ello, queremos que el presente comunicado
sirva para dejar sentada nuestra más íntima protesta
por la afrenta pública cometida al querer implicar que Genaro
Arias Linares (q.e.p.d.) aceptó pasivamente los hechos relacionados
con la sucesión de Arnulfo Arias Madrid.
Por todo lo anterior, solicitamos a este diario
que mediante aclaración pública revele la fuente que
atribuye a nuestro padre las supuestas palabras vertidas por su
persona y que publique, de esa misma manera, esta carta para dejar
en alto el honor de un hombre cuya memoria merece respeto.
Aida María Arias
Ana Matilde Arias
Julia Esther Arias
Gerardo Arias
Arnulfo Arias
Réplica
30 de agosto de 2004
Acogiéndome al derecho de réplica que
la ley nos concede, solicitamos que se rectifique la más
reciente (La Prensa del 30 de agosto del 2004) de una serie de noticias
incorrectas y equivocadas sobre APSA publicadas en el diario.
Esta última publicación habla de posibles
problemas en contrato de APSA por la supuesta falta de ciertas certificaciones.
Esto es totalmente falso.
Le remitimos copia autenticada de nuestra carta,
con fecha de 27 de julio de 2004, dirigida a la Autoridad Marítima
de Panamá (AMP) con acuse de recibo de la misma entidad,
detallando todas las certificaciones entregadas a la AMP a saber:
1.- Plan de contingencia en caso de derrames
2.- Detalles técnicos de los tanques
3.- Plan de contingencia en caso de incendio
4.- Certificación de la Dirección de
Seguridad del Cuerpo de Bomberos
5.- Certificación de CORE Laboratories, certificando
cumplimiento con los requisitos de ASTM, API, NFPA
También adjuntamos copia de la carta de la
Autoridad del Canal de Panamá fechada el 2 de agosto 2004,
donde consta que ACP ha recibido toda la documentación necesaria
y esta tramitando el certificado de compatibilidad de Atlantic Pacific,
S.A.
Sobre los comentarios del director general de Hidrocarburos,
estos no tienen ninguna relevancia, ya que el plazo para cumplir
con la adecuación de los requisitos del decreto de Gabinete
No. 36 del 21 de septiembre de 2003, vence el 22 de septiembre del
2004, por lo tanto no hay ningún incumplimiento. Sin embargo,
tal como se menciona más arriba, las certificaciones pertinentes
se entregaron a la Autoridad Marítima de Panamá con
la debida antelación para la prórroga del contrato.
Referente al tema de Commerchamp, S.A. subsidiaria de Petróleos
de Venezuela, el único problema (no atribuible a APSA) es
que después de la huelga en PDVSA, Commerchamp sencillamente
retiró su producto y dejó de operar en Panamá.
Angelo Trapatsas
Vice Atlantic Pacific S.A.
Observaciones
29 de agosto del 2004
Permítanme hacer las siguientes observaciones,
con respecto a la nota del domingo 29 de agosto, en la página
"Actualidad" 15-b, bajo el título "La corona
ha sido develada",
Primero: Es una redundancia decir "brillantes
de corte redondo" puesto que se trata de diamantes, en corte
brillante, que es por definición, redondo. Brillante es como
se llama ese corte, en cualquiera piedra, no necesariamente un diamante,
el otro corte redondo que se utiliza el el corte antiguo (Rose Cut)
que es parecido al corte brillante, pero con menos facetas, resultando
en menor refracción de la luz, o sea, menos "brillante".
Un diamante, u otra gema se puede cortar en un sinnúmero
de formas, Baguette, Briolet, Esmeralda, Quadrillon, Marquise etc.
Pero el corte brillante es siempre redondo.
Segundo, no es correcto decir "perlas en forma
de gota", se les llama "lágrimas" o, específicamente
en este caso, "forma de pera", como la famosa "Peregrina",
y por último, no se debería decir perla "south
sea" (y menos en letras minúsculas- es un nombre) cuando
lo correcto sería, perla "Mar del Sur".
Charles F. Brannan Jaén
Indultos
30 de agosto del 2004
No sabemos si la noción del indulto ha cambiado,
ya que siempre entendimos que el mismo constituye un perdón
presidencial. No entendemos cómo puede concretarse un perdón
cuando las personas a que se le concede todavía no han sido
condenadas y goza por esa circunstancia de la presunción
de inocencia. Entonces nos preguntamos qué se está
perdonando si aún no hay sentencia que declare culpabilidad.
Esta interpretación errónea del indulto constituye
un hecho insólito que desnaturaliza su concepción
y establece un precedente nefasto por cuanto que se concede a personas
que están siendo juzgadas por las autoridades jurisdiccionales
concretándose una intervención directa del Organo
Ejecutivo contra el Organo Judicial violentando el principio de
la separación de los poderes. Igualmente consideramos que
este acto constituye un abuso de autoridad y una violación
fragante de nuestro ordenamiento jurídico, conducta propia
de regímenes dictatoriales, a los cuales les son indiferentes
la constitución y las leyes vigentes en el país.
Rafael Solano
Reportaje sesgado
31 de agosto del 2004
He leído los reportajes sesgados que publicó
La Prensa el 31 de agosto del 2004 sobre el fallo de la Corte, sobre
seis de los nueve magistrados, unos nombrados durante mi administración
y otros por la administración de los ex presidentes Guillermo
Endara y Mireya Moscoso. No me extraña el sesgo que se introduce
en lo que debió ser una noticia que recoge el hecho de que
la Corte decidió que tanto yo como mis abogados teníamos
razón al argumentar que el señor Alvin Weeden (Contralor
de la República) había violado una gran cantidad de
derechos constitucionales al hacer una investigación donde
me involucra sin razón alguna.
No escribo para mostrar mi extrañeza por esa
actuación, estoy acostumbrado a su total parcialidad y la
del diario La Prensa (cada día más amarillista), sino
para que quede claro que lo actuado por Weeden es contrario a la
actuación de cualquier funcionario que se debe ceñir
a derecho. De lo contrario, ¿por qué será que
su compinche Moscoso lo indultó? En este caso sí es
en efecto para no permitir la investigación por lavado de
dinero producto de la demanda que fue interpuesta por mí
con la copia de todas las declaraciones de los ex socios de Weeden
(entre ellos su director asociado o su hermano, Robles y el cuñado
de ambos, Steven Samos) donde queda claro que el señor Weeden,
a sabiendas, transportó dineros proveniente del tráfico
de drogas para "blanquearlos".
Claro, esto hay que mantenerlo fuera de los medios
de comunicación, particularmente del que le paga a usted
por sus servicios.
Ernesto Pérez Balladares
Ex Presidente de la República
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