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El negocio de las tapas
Las tapas de las alcantarillas se han convertido en un negocio
lucrativo que perjudica a transeúntes y conductores
JOSE GONZALEZ PINILLA
jgonzalez@prensa.com
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| Quienes transiten hacia
Viejo Veranillo deben esquivar este hueco cerca de la estación Delta
en el cruce de la Ricardo J. Alfaro y Transístmica. |
Las desapariciones de las tapas de
alcantarillas representan un dolor de cabeza para el Instituto
de Acueductos
y Alcantarillados
Nacionales (IDAAN) y un peligro para la ciudadanía. El IDAAN no sabe cómo controlar el robo de las tapas y
cada día tiene que restablecerlas con planchas de acero
para evitar tragedias.
En avenidas como la Vía España, Ricardo J. Alfaro,
Calle 50, Avenida Cuba, 4 de Julio, La Pulida, Avenida Nacional,
El Chorrillo, Curundú, entre otras, es donde más
se percibe este problema.
Automóviles y personas han ido a parar al fondo de estos
huecos sin tapas, los cuales les han causado grandes daños
físicos y económicos.
La preocupación de la ciudadanía los ha llevado
a colocar cualquier objeto, que hace las veces de una señal,
para advertir a los conductores y peatones el peligro al cual se
aproximan.
Hierros, tanques, neveras y estufas inservibles;
tablas con cartuchos, cintas de seguridad y hasta señalizaciones de tipo vertical
que ya no sirven, son los objetos que se pueden ver con más
frecuencia dentro de los huecos.
Desaparecen de noche
Cada vez que amanece, hay una nueva alcantarilla
sin tapa. Ello se debe a que hay personas que se llevan las tapas
durante la noche.
Pero, ¿con qué fin?
Diferentes personas consultadas concuerdan
que los que se llevan las tapas son los indigentes, y afirman
que logran venderlas hasta
por seis dólares. Lo que no explicaron es la forma en que
la venden.
Ricardo Peralta, taxista, dijo que los "drogadictos" se
las llevan durante la oscuridad porque les da la oportunidad de
sacarlas y cargarlas.
A veces el trabajo lo realizan entre dos y
hasta tres personas, afirmó. "Estos drogadictos le hacen daño a otras
personas con esta acción", añadió el
taxista.
Los cierto es que las autoridades policiales
y el IDAAN no tienen información y al consultar con el Ministerio de Obras Públicas,
su vocero explicó que nada tienen que ver con la colocación
de tapas de alcantarillas.
Según Carlos Peña, otro taxista, los "ladrones
de tapa" tienen estrecha relación con los que se las
compran.
"Esas empresas también son cómplices, porque
se las compran. Hay que multar o ponerlos presos, ya que no saben
el peligro al cual exponen a otras personas", sostuvo.
Aclaró que muchas empresas que se encargan del reciclaje
de hierro, cobre y bronce son engañadas muchas veces, porque
los drogadictos se las llevan en pedazos. "Varias personas
me han comentado lo mismo y no dudo de eso", agregó.
Al consultar algunos locales que se dedican
a la actividad, prefirieron no hacer comentarios y solo se limitaron
a explicar que su trabajo
es comprar y no preguntar de dónde vienen los objetos.
Un problema incontrolable
Nancy de Vásquez, subgerente técnico metropolitana
del IDAAN, explicó que este problema es muy difícil
de controlar, porque en la ciudad hay más de 500 tapas y
no se pueden vigilar todas a la vez.
Las personas se la llevan para fundirlas y
venderlas, y no les importa dejar un hueco, que resulta peligroso,
expresó.
"Cada vez que nos hacen un llamado sobre la falta de una
tapa, tratamos de reemplazarla inmediatamente", agregó.
Cada tapadera le cuesta al estado alrededor
de 200 dólares.
Cuando restablecen la tapa robada, se pierde la oportunidad de
colocar esa en otros lugares donde también se necesita,
afirmó Vásquez.
"Los lugares donde se las llevan con más frecuencia
son Curundú, El Chorrillo y en la avenida 4 de Julio",
añadió.
La institución restablece cada día de cinco a seis
tapas. Pero, llega el momento en que el IDAAN no las tiene, porque
su presupuesto no le alcanza para comprar más, "Nosotros
al año compramos casi de 100 a 150 tapas. Sin embargo, más
son las que reponemos que las que colocamos nuevas, y lo hacemos
porque son vías muy transitadas", aclaró la
funcionaria.
También dijo que la responsabilidad de cuidar las alcantarillas
no es solo de ellos, sino también es de la ciudadanía.
"Lamentamos que se las roben. Y no tenemos ideas dónde
las venden o compran" agregó.
Vásquez hizo un llamado a la comunidad para que cuando
tengan la oportunidad de ver a una persona llevándose una
tapa de alcantarilla, llamen inmediatamente a sus oficinas al 229-3477
o 229-3419.
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