Panamá, 20 de junio de 2004
 
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El ejército de la esperanza

El Centro desarrolla una valiosa labor social, pero necesita la ayuda del Gobierno y de la empresa privada

HERMES SUCRE SERRANO
hsucre@prensa.com

LA PRENSA/Jazmin Mier y fotos de cortesía
En la vista se aprecia la entrada del Centro de Rehabilitación, ubicado en Calzada Larga. En sus instalaciones muchos han encontrado una nueva vida.
Era una fría madrugada de verano en Las Mañanitas de Tocumen, cuando Lilibeth, de 12 años de edad, despertó a su madre, Juana Inés, para decirle: "viene papá". Un escalofrío recorrió la columna vertebral de la mujer, que solo alcanzó a decir: "recuesta el mueble contra la puerta".

Angel Evaristo venía tambaleándose, apoyado en las barandillas de un endeble puente de madera. Como de costumbre, estaba completamente ebrio. Sus gruesas botas hicieron añicos los pequeños potes de millonaria y sus empujones echaron por tierra la puerta con todo y mueble. En el suelo quedaron regados una cruz de palma bendita, un pedazo de pan y dos espigas de arroz, entrelazadas con una mata de sábila.

La ira de Evaristo se desbordó cuando sólo encontró en la cocina una olla con residuos de lentejas y un pedazo de yuca sancochada. Agarró, casi a rastras, a la asustada mujer y frente a sus cuatro hijos le dio una despiadada golpiza. Después quedó tirado durmiendo la juma en un ruinoso sofá.

Con la ayuda de sus hijos, la madre llegó hasta su cama. Allí los estrechó contra su pecho. Las punzadas del puntiagudo cabello de Benitín en su sangrante mentón la hizo reaccionar: hay que buscar a la Policía.

Jesús tiene poder

Un grupo de internos del centro en momentos en que participa de un culto al aire libre. La palabra de Dios constituye el pan diario del lugar.
Evaristo tuvo que responder ante la justicia por maltrato doméstico, sin embargo, una corregidora caritativa también sugirió una medida curativa de su adicción al alcohol: el Ministerio de la Iglesia Ejército de Dios y su "Centro de Rehabilitación un Despertar a la Libertad Jesús tiene Poder".

El pastor Saúl Espinosa, director del Centro, informó a La Prensa que este programa surgió hace 12 años por iniciativa del pastor Carlos Manuel Morales, con el fin de trabajar en la fe de las personas y restaurar la salud de los adictos.

Espinosa informó que todo se inició con el proyecto "La Sopa Caliente", que consistía en repartir los viernes de 300 a 400 platos de sopa entre los indigentes, marginados, alcohólicos y drogadictos de la ciudad. El alcalde de Panamá, Juan Carlos Navarro, apoyó la propuesta de crear un lugar para sacarlos de la calle, darles una atención humanitaria y enrumbarlos por el camino de Dios. El alcalde llamó a los pastores del Ejército de Dios a una reunión para ayudar con una partida, a fin de poner a operar un hogar para los indigentes. Así nació el Centro de Rehabilitación Un Despertar a la Libertad Jesús Tiene Poder, ubicado en Calzada Larga, con una capacidad para albergar de 300 a 400 personas. Actualmente en el campamento hay 250 personas.

La recuperación

Pastor Saúl Espinosa, director del centro 'Jesús tiene poder'.
Angel Evaristo recibió la oportunidad de internarse en el centro de Calzada Larga. El programa consiste en un aislamiento total de la tentación del vicio y la entrega a la palabra de Dios, con ayunos, charlas espirituales, cultos, lectura de la Biblia. El programa comprende una estricta disciplina en todo el campamento.

El centro consiste en una finca con modestas instalaciones. Abundan los árboles frutales, lo que constituye un ambiente propicio para la reflexión y recuperación. Pero las estructuras del centro requieren de urgente mejoramiento, de lo contrario, se dificultará llevar adelante esta obra social. Hay crías de cerdo y de gallinas para el consumo de los internos. El centro también ha servido de "paño de lágrimas" de muchos enfermos mentales que no tenían un hogar.

Saúl Espinosa manifestó que actualmente el centro no cuenta con recursos para hacerle frente a la demanda, principalmente en los aspectos de alimentación (arroz, azúcar, sal, leche, avena, menestra, carne). Reciben ayuda de empresas como Panificadora Moderna, el Centro Cultural Hebreo (donación de pollo), Sarasqueta y Cía. (alimentos para los animales), Oceanic Products Incorporated (donación de pescado), donaciones privadas y aportes de la iglesia.

El campamento está administrado por personal que ya se ha rehabilitado, que sirve de guía para los recién llegados en lo espiritual y en la consejería de cómo alejarse de las drogas.

"Nosotros no le podemos cerrar las puertas a personas que no tienen nada; aquí vienen ancianos que no califican para tenerlos en estas instalaciones, porque no hay personal para atenderlos, pero no puedo echarlos", reitera Espinosa.

Dijo que la Alcaldía de Panamá se demora mucho en suministrar las partidas de funcionamiento, lo que dificulta la administración del centro. Igualmente hizo un llamado al Gobierno a que destine una partida fija anual para el Centro y a la empresa privada a que se involucre con aportes a estos programas sociales de gente abandonada en las calles y personas, entre ellos muchos jóvenes, que no tienen acceso a programas que permitan rescatarlos del vicio y devolverlos sanos a la sociedad.

Nuevas esperanzas

El pastor Espinosa dijo que hay planes de ampliar las oficinas del Ministerio Iglesia Ejército de Dios y de su centro de Calzada Larga. También están trabajando en una finca en San Carlos con proyectos de autogestión en las áreas avícola, porcino y de ganadería. Para lograr hacer realidad todos estos planes, se necesita mucha ayuda, como materiales de construcción. También requieren de equipo para instalar talleres vocacionales de ebanistería, mecánica, chapistería, soldadura, granjas, para propiciar la autogestión a fin de captar recursos propios para el funcionamiento del centro. También hay planes de crear centros para mujeres.

Actualmente, el Ejército de Dios trabaja en un proyecto para presentárselo a la Comisión Nacional para el Estudio y la Prevención de los Delitos Relacionados con Drogas (CONAPRED), a fin de recibir apoyo financiero y técnico, ya que la mayoría de las personas del centro ha tenido problemas de uso de drogas. Se necesita una partida estable por parte del Gobierno Central.

El centro está funcionando "con las uñas". Apenas tienen recursos para la alimentación. Requieren de equipo rodante porque los pocos vehículos que hay se deterioran por el excesivo uso. Se necesitan materiales, muebles, electrodomésticos, para mejorar las instalaciones y el servicio a los internos. "Necesitamos que se nos exonere el pago de los servicios públicos (luz, agua) en estos campamentos", solicitó Espinosa.

También es justo que el personal de servicio, que son todos rehabilitados, reciba algún dinero porque muchos de ellos (como Angel Evaristo) son padres de familia que necesitan enviar algo a sus hogares.

Se necesita del apoyo gubernamental y de la empresa privada para contar con el servicio de médicos, psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales, educadores para que la rehabilitación sea integral. Como hay muchas personas que han sido recogidas de las calles (muchas veces sin familia) existe el peligro del contagio de enfermedades, lo que requiere de atención médica dentro y fuera del campamento. Hay que construir más habitaciones y mejorar el entorno sanitario. Todo esto requiere de recursos. Los que están en el centro no vinieron de Marte, son personas marginadas por una sociedad en donde la mala distribución de la riqueza es vergonzosa.

Los particulares, empresas, instituciones, fundaciones que quieran ayudar al Centro Cristo Tiene Poder pueden dirigirse a las oficinas del Ejército de Dios en calle Novena Río Abajo, teléfono 221-5661, celular 673-2989 (pastor Espinosa). Apartado 6-1295, El Dorado. Correo: crlibertad@cwpanama.net.

En cuanto a Angel Evaristo, se mantuvo 10 meses en el centro. Fue uno de los líderes más dedicados, lo que le permitió ayudar a muchos jóvenes descarriados. Hoy, Día del Padre, disfruta feliz y totalmente restablecido con sus cuatro hijos y su esposa Juana Inés. Ya consiguió un trabajo fijo. Dios le dio una oportunidad, que con la ayuda de todos, muchos más podrán tener.


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