El final de las 'ratoneras'
Fue una lucha tenaz, pero los resultados recompensaron el esfuerzo de ella
HERMES SUCRE SERRANO
hsucre@prensa.com
|
LA PRENSA/Víctor Arosemena
|
|
|
La Casa del Mimbre, en Avenida Central, en plena Calidonia, está a punto de desplomarse tras 70 años de existencia.
|
El 11 de octubre del 2000, Julia Oderay M. regresaba de una misa en la iglesia de Santa Ana. En la oscuridad de la noche lluviosa divisó la fachada de un viejo caserón de madera, conocido como "La Ratonera". Cuando entró al vetusto inmueble el ruido de la crujiente madera alertó de su presencia a su hijo Abdiel, de ocho años, quien hacía la tareas de matemáticas en compañía de su tía Lilian.
Julia se quitó los zapatos para evitar que los tacones se hundieran en la madera podrida. Por las rendijas de los destartalados escalones se colaba un fuerte olor a marihuana proveniente de los oscuros rincones del zaguán. Altagracia, "la dominicana", se encontraba en el lavatorio comunal, lista para irse a la carcomida acera a vender pescado con patacones. Un indigente, conocido como "Juansón", comía un pedazo de pan de dulce y hacía esfuerzos por esconder las dramáticas huellas de una descuidada erisipela. Un fuerte olor a perfume delataba la presencia de Daphne, una rubia doble A (amarillo Arrocha) que se dirigía a la Avenida de los Mártires a iniciar su ronda nocturna para ligar con algún comprador de caricias.
Abdiel, medio lloroso, salió al encuentro de su madre y, después de esculcarle todos los cartuchos, le contó que sus amiguitos de la escuela se burlaban de él porque vivía entre las ruinas de una casa condenada. Desde ese día la mujer lideró un movimiento para que demolieran la tenebrosa casa, llena de ruinosos cuartos. Las tinieblas del caserón eran el sitio ideal para encuevar a todo tipo de facinerosos y para refugiar a rateros y narcotraficantes de barrio, prófugos de la ley. Muchas de estas desvencijadas casas se habían convertido en cuarteles de las pandillas que azotan los corregimientos de Calidonia, Curundú, San Felipe, Santa Ana y El Chorrillo.
La cruzada de Julia no fue fácil, porque muchas veces algunos inquilinos, permanentes y circunstanciales, de estas "casas de la muerte" son los primeros que se oponen a su demolición. Pero si la fe mueve montañas, más fácilmente puede derrumbar a un viejo armatoste de madera, corroído por la polilla, invadido por ratones, cucarachas y alimañas.
Actualmente Julia vive feliz en Santa Ana, en un edificio de apartamentos tipo Salomón. No solo se ha elevado la autoestima de la familia, sino que tienen más seguridad y un mejor vecindario. Fue una lucha tenaz, pero los resultados recompensaron el esfuerzo de ella y de otros vecinos honrados que ansiaban salir de ese infierno y mejorar su condición de vida.
La demolición de las casas condenadas de las ciudades de Panamá y Colón se inició desde los tiempos de los militares y continuó durante la nueva era democrática. Ministros de Vivienda como Tomás Gabriel Altamirano Duque, Roberto Velásquez, Guillermo Quijano, Raúl Figueroa, Francisco Sánchez Cárdenas, Miguel Cárdenas, entre otros, han hecho grandes esfuerzos por resolver este problema y dotar a la gente pobre de viviendas decorosas.
Según un informe del ministro de Vivienda, Miguel Cárdenas, del año 2000 hasta la fecha se han demolido 71 casas condenadas (49 en Panamá y 32 en Colón). En Panamá, principalmente en los corregimientos de Calidonia, El Chorrillo, Santa Ana y San Felipe, aún hay 200 casas condenadas en las que viven dos mil 900 familias. En Colón hay 25 casas condenadas con alrededor de 300 familias. En Panamá hay 93 casas abandonadas por sus propietarios, mientras que en Colón la cifra es de 213. Los dueños abandonan los inmuebles y la gente se queda viviendo en ellos. En muchas ocasiones los incendios han hecho el trabajo de demolición. En los solares se construyen modernos edificios de apartamentos, más seguros, higiénicos y acordes con el derecho de todo ser humano de tener una vivienda decorosa.
Las demoliciones son más frecuentes en los corregimientos de Santa Ana, San Felipe, El Chorrillo, Calidonia. Cárdenas informó que al final su administración habrá entregado un total de 3 mil 795 apartamentos nuevos en la ciudad de Panamá y Colón, lo que representa una inversión aproximada a los 39 millones de dólares.
Prácticamente el pequeño Abdiel se olvidó de las penurias que vivió en "La Ratonera". Ahora camina con orgullo cada vez que el busito colegial lo pasa a buscar en su apartamento del edificio Salomón.
Además en portada
.
Panamá está envejeciendo
.
Presidencia paga más de 900 mil dólares en 'honorarios '
.
Que recuerden el 68, le pide arzobispo a los políticos
.
Ven con simpatía a Panamá como sede del ALCA
.
MIVI reglamenta plan de uso de suelo
.
Policía antidisturbios saca contenedores de fincas bananeras en Divalá
.
La Corte Suprema, a veces sí, a veces no
.
Personaje de la semana: Urquiola, el perseverante
.
Loros en peligro de extinción
.
En el 2050, el 24.4% de los panameños seremos viejitos
.
Víctor Shailer pide investigar volante electoral sospechosa
.
Miss Hawaiian Tropic 2004
.
El final de las 'ratoneras'
.
Candidatos de oposición fustigan actuaciones del gobierno
.
Fracasa sistema judicial tras evaluación de Alianza Ciudadana
.
Brunch dominical
.
Presidenta 'pone en peligro' la democracia
.
Adiós al fraude: Fernández
.
A juicio ex asesor del MICI
.
Buscan a cómplices de banda hurta-luz
.
Las finanzas de las FARC
.
Marta Lucía, terror rebelde
|