
Hay
que mejorar
Gustavo Ampudia P.
gampudia@prensa.com
Estuve analizando cada uno de los combates
que conformaron la cartilla celebrada la noche del sábado 15 en
el gimnasio Roberto Mano de Piedra Durán, y tengo que decir que
nuestros púgiles deben mejorar.
Me gustó mucho el arrojo demostrado por Vicente
Mosquera, quien casi sin oxígeno se las ingenió para derrotar en
las tarjeta de los jueces al colombiano Jefferson Auraad.
Pienso que si las condiciones lo hubieran
acompañado, y no hubiese subido al ring con tanto tiempo de inactividad,
su victoria hubiera sido más rápida y contundente.
Pero, fuera de eso, muchos de los boxeadores
deben estar más concentrados y aprender mucho más.
Pongo el ejemplo de Roberto “La Araña” Vásquez,
quien pese a ganar la pelea antes del límite al nicaragüense Marlon
Márquez, no me impresionó.
Sin lugar a dudas fue en perfectas condiciones
físicas, ya que el pleito fue un intercambio de golpes desde el
primer round, y duró 10 asaltos de los 12 programados.
Empero, ¿qué pasó con los golpes en la parte
media del cuerpo?
En el boxeo no todos los golpes son a la
cabeza. Un buen trabajo sobre el ring comprende golpes abajo, arriba,
combinaciones. O sea, no ser tan predecible.
Vásquez tenía mejor técnica que el nicaragüense
y se le complicó el combate más de lo que debía por una sencilla
razón: solo enviaba golpes a la cabeza.
Si el boxeador está cometiendo cualquiera
falla sobre el tinglado, ya que tirar golpes arriba no debe ser
nada fácil, la esquina debe aconsejarlo de la mejor forma.
No es posible que haya más de 10 personas
gritando y haciendo el gran papelón de entrenadores.
En una pelea en Las Vegas, Atlantic City,
o en cualquier lugar con orden, esto no se vería ni de a milagro.
Vásquez tiene mucho potencial y cada día
mejora su boxeo, sin embargo, debe tener en cuenta que como boxeador,
debe aplicar en sus peleas un ramillete de golpes en el cuerpo y
la cabeza. No todo es tirar puñetes a la cara para impresionar al
público.
En la otra pelea, Celestino Caballero hizo
lo justo para ganar, aunque la lesión tempranera en la nariz de
Leonardo González impidió ver todo lo que traía el púgil colonense.
Pienso que tanto apoderados como gente vinculada
al boxeo deben ir aprendiendo que este deporte está evolucionando
y se necesitan buenos cursos para entrenadores y boxeadores mejoren
y no se queden en los tiempos de Panamá Al Brown.
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